jueves, 7 de mayo de 2015

Mario Osorio Olazábal

Entrevista: Carlos de la Torre Postigo


Unas palabras sobre Mario Osorio Olazábal

Mario es poeta, músico, pintor, fotógrafo, arquitecto, conferencista internacional, escritor y pensador. Los años vividos sólo le hacen crecer cada día más. Con su mente atenta y vivaz, de niño entusiasta, recorre los espacios, descubre proporciones, encuentra música en las piedras calladas, recorre laberintos ancestrales y desentraña significados en los símbolos antiguos de murales, textiles y ceramios.

En su valiosa obra (libros, pinturas, diseños, poemas y melodías), que Mario ha creado para compartir con sus hermanos y hermanas, no están reñidas ni distantes, la ciencia y la razón, de la música y el arte. El concepto de “Multiverso” que él utiliza en lugar de “Universo”, está impregnado en la esencia de su obra y de su vida cotidiana.

Mario, al igual que los Amautha del antiguo Perú, mira el planeta en un sentido propio, distinto al de la cultura de occidente. La parte de arriba está en el Sur, no en el Norte. Esta visión guarda estrecha coherencia con nuestra cultura ancestral: la Constelación del Rombo de cuatro estrellas, conocida hoy como Cruz del Sur, se coloca de pie durante el mes de mayo y es el eje de referencia para observaciones astronómicas. Es verdad entonces, que “mirando hacia arriba”, desde la ciudad de Pachakamaq y los valles costeros, desde el Qosqo y los valles templados del maíz, se descubre que el Sur, coincide con las zonas altas, con el frío de las cumbres nevadas, con las estrellas que iluminan el espacio exterior, Hanaq Pacha.

Las tesis de Mario son audaces, como un adolescente que lanza un grito desde lo alto de una roca milenaria. Afirma que el contacto entre las poblaciones de América y China fue amplio y fecundo desde muchos cientos y miles de años. UASIKAMAK es el nombre de una ciencia “que comunica al humano con la naturaleza de las cosas y de la memoria”. Esta ciencia fue llevada por los visitantes chinos siendo la matriz para su Feng Shui.

Otra tesis: El edificio y santuario de Chavín de Huántar, “contiene la esencia de la simbología andina ancestral, a través de las orientaciones y proporciones de sus edificios, además de sus esculturas líticas y grabados”. A partir del contacto profundo con este santuario ancestral, Mario ha elaborado un instrumento de interpretación y crecimiento interior, conformado por 42 símbolos selectos. Esta brújula para explorar en el Uku Pacha, es decir, en nuestra dimensión interna, privada y profunda, la ha llamado “El Oráculo de Chaupin”.

Algunas de sus respuestas a preguntas claves:

¿Cuál es el aporte que puede brindar la cultura ancestral Andina, incluyendo su ciencia y religión, para el mundo presente?

En principio tenemos la convivencia, la tolerancia y el respeto entre los miembros de una familia, entre las familias de una comunidad, entre las comunidades de un pueblo, entre los pueblos de una nación, entre las naciones que una vez conformaron la confederación Andina Pir-Ua; todo, dentro de un clima de permanente cooperación y labores conjuntas orientadas al beneficio común.

En el territorio Andino, bajo la administración de la sociedad ancestral, se vivió miles de años sin guerras entre los pueblos, conforme lo vienen sosteniendo científicos contemporáneos y que, también, se puede apreciar en el gran despliegue de mega obras que integraron a todos los pueblos y a la Naturaleza, sin que sufran desmedro alguno. Ello permitió y sostuvo una dinámica producción de alimentos sin par en la historia de la humanidad, generando un intercambio constante de semillas, frutos, objetos y servicios entre todos los pobladores.

Los conocimientos aplicados en todos los órdenes de sus actividades, continúan siendo vigentes porque se fundamentan en las leyes naturales, con la facultad de poder adaptarse a las variables atmosféricas y a los ciclos del comportamiento de la Tierra. Su estructura social y su sistema de educación, muestran una gran flexibilidad para adecuarse inmediatamente a estas variables y desenvolverse con efectividad dentro de los cambios para el cumplimiento de sus objetivos. Ello ha permitido que los descendientes de esta sociedad milenaria, continúe el cultivo de sus tradiciones o conocimientos, bajo privaciones e intolerancia duramente impuestas hasta el presente.

La humanidad contemporánea ha llegado a un punto sin salida por su excesiva actividad industrial, agotando los recursos naturales y sacrificando el bienestar de la población mundial. Ante tal situación, los conocimientos y herramientas de la sociedad Andina que continúa aplicando a través de milenios, están con capacidad de ser empleadas para restablecer las relaciones cordiales entre los seres humanos y con la Naturaleza; además de estar preparada para proveer a la humanidad, alimentos sanos sin modificación alguna. El propósito de esta sociedad ancestral ha sido y continuará siendo, el cultivo de la continuidad de la vida.

¿Fue la ausencia de una escritura, semejante a las inventadas por las culturas asiáticas y europeas, una limitación principal para el desarrollo de la ciencia y tecnología en la cultura ancestral Andina?

Causa asombro que se siga sosteniendo que la sociedad Andina ancestral careció de un sistema de escritura, cuando empleó varios de ellos en diferentes niveles simultáneos y formas; todos de gran utilidad y eficiencia en su uso. El alfabeto que empleamos y nos vanagloriamos de él, está limitado a la transmisión de lo que piensa una mente hacia otra que lee el escrito. Sus letras y sonidos carecen de integración con el entorno y las circunstancias del momento, salvo lo que la narración expone según el tiempo y espacio en que ubica el tema.

Por ejemplo, una “A” sola tiene sonido “a” y nada más. En tanto, la imagen de un “Triángulo” se conecta inmediatamente con una forma constructiva, con una montaña, con un concepto, con la geometría, con números contando los lados y los grados de sus ángulos, entre otros más, como el color que se le incorpore. Su sentido de lectura e interpretación, se define de acuerdo a los elementos adicionales que lo acompañan. En forma semejante sucede con un “Cuadrado”, un “Círculo” u otras figuras; que también pueden ser abstracciones de las mismas. De allí que su lectura sea integradora y accesible a todo tipo de mente.

El gran despliegue de obras realizadas por esta magna sociedad, requirió de sofisticados y precisos medios de comunicación para transmitir con exactitud las directivas de sus construcciones, todas dentro de una planificación territorial conforme se aprecia hoy en día a través de sus obras. Por ejemplo, para edificar un sistema de terrazas de cultivo en una de las muchas cuencas donde fueron instaladas, se necesitó de una logística basada en estudios y cálculos previos sobre los tipos y cantidades de materiales a ser usados y trasladados; qué medios para ello se requerían, junto a la cantidad disponible de gente que intervendría en la obra, considerando los estudios topográficos, climáticos, ciclos astronómicos, dotaciones y conducción de agua para riegos sostenidos, junto a sistemas de drenaje y muchos aspectos adicionales largos de enumerar. Para lograr solo con este objetivo, se requirió de un medio de información para que todos los participantes lo tengan disponible en sus manos y, así, puedan laborar al unísono. Igual procedimiento fue necesario para la edificación de complejos arquitectónicos, centros poblados, caminos, crianza de especies, observatorios astronómicos, canales de riego, tras una larga lista por exponer.

Vemos en esta breve exposición, que la obra Andina fue muy amplia, concreta, eficiente y erigida para que se sostenga a través de los milenios y continúe sirviendo para el desarrollo de las poblaciones a través del tiempo. Los medios de transmisión de la información y depósito de ella aplicados por la sociedad Andina ancestral, se encuentran en la simbología o ideogramas expresados en los textiles, cerámicas, metales, esculturas, pinturas, edificios, incluyendo la estructura musical entre otros, siendo el más difundido y aún desconocido sistema “Kipu” que almacena y transmite números, conceptos abstractos y concretos, historia, cantos y más, como ciclos y eventos astronómicos. En la actualidad, hay una serie de investigadores que vienen realizando valiosos estudios sobre estos medios de transmisión interpretando los sonidos contenidos en los llamados “Tukapu”. Como cierre de esta entrevista, puedo decir con total seguridad que la vestimenta de un poblador Andino compuesta con ideogramas y colores, es el equivalente a un libro con mucha información; y, el conjunto de vestimentas de los miembros de su comunidad o Aillu, una biblio-teca; o mejor decir: una Textil-teca.


Para conocer la obra de Mario Osorio: 

Página web

Libros editados

Conferencia en la Universidad del Pacífico (21 de Octubre de 2014)

El Oráculo de Chaupin - Facebook

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